La capacitación agrícola y la formación de agrónomos y agricultores

“Para ser un gran agricultor se requieren sólo 100 lecciones, y en la producción agrícola se recibe una lección cada año”; pongo en duda esa conocida frase; es cierto que cada ciclo conlleva experiencia y aprendizaje, pero podemos reducir esa curva de aprendizaje de 100 años compartiendo conocimientos y experiencias, leyendo, investigando; en resumen: con capacitación.

Sumando las especialidades clínicas, quirúrgicas y diagnósticas, la medicina humana tiene alrededor de 60 especializaciones. Por otro lado, la agronomía es tan amplia que supera las 100 especialidades, es la profesión más diversa, al estudiar una gran variedad de plantas, hongos, bacterias y virus; además de componentes como el clima, agua y suelo. Por ellos es tan complicado conocer a profundidad todos los factores que inciden en el rendimiento agrícola.

La agricultura es una actividad milenaria, unida al hombre desde la prehistoria, pero no está ajena a la modernización. En los últimos 30 años hemos tenido más avances tecnológicos que en los pasados 300 años; todo evoluciona a una velocidad jamás vista. Mejoramiento genético, control biológico, fertilización eficiente, nanotecnología, drones, sistemas de riego, hidroponía, uso de parasitoides y entomopatógenos, invernaderos, tractores automatizados, agricultura de precisión, monitoreo remoto, big data, aplicaciones del celular, nuevas moléculas, bioestimulantes, biofortificación, cultivos con iluminación LED… son algunos ejemplos de los avances en agricultura.

El reto es difundir esta información y lograr que los avances prácticos sean conocidos y aplicados por los agricultores. La formación académica brinda importantes conocimientos generales sobre conceptos agrícolas, sin embargo, la experiencia práctica es la que nos permite aplicar esos conocimientos y hacer de la agronomía una herramienta y una ciencia para producir alimentos de manera eficiente. No debe ser necesario esperar a vivir toda esa experiencia en carne propia, hay que acercarnos a los ancianos, a los sabios, a los científicos y compartir la experiencia con otros agricultores para aprender simultáneamente.

Un genio aislado, sembrando cada año, dedicando todo su tiempo y esfuerzo en buscar mejores cultivos, tendrá resultados menores que un grupo de personas que constantemente se reúnen para compartir sus experiencias sobre sus respectivos sembradíos.    Eso es en lo que creemos, estamos seguros que los eventos de capacitación ayudan a los asistentes a prepararse de manera práctica, compartir experiencias y establecer vínculos con especialistas en diversas áreas y así divulgar los avances tecnológicos más novedosos que permitan obtener cultivos sanos, productivos y rentables. Si queremos producir los alimentos que la población demanda, capacitarnos es la mejor opción.

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